Cocinero-pescador comprometido

Christopher Coutanceau

 

Un apasionado del mar y navegante desde su más tierna infancia, el chef rochelés, merecedor de una tercera estrella Michelin en 2020, es un ferviente defensor de la pesca sostenible y de la cocina anti-desperdicio. Todas las mañanas, en la lonja, el «cocinero-pescador» elige con amor y cuidado los mejores productos procedentes de la pesca local (moluscos, crustáceos y pescado de línea) con una prioridad en mente: respetar estrictamente las temporadas del mar, excluyendo de su carta las especies amenazadas o en periodo de reproducción. Una cocina del mar al plato.

Para saber más

En cuanto tiene ocasión, el chef se monta en su semirrígido y aplica, como siempre, las normas de la pesca respetuosa. Actualmente, busca sensibilizar sobre la preservación de los recursos marinos a través de su oficio y de su pasión. Christopher Coutanceau colabora con un gran número de asociaciones, como Ré Nature Environnement. Activista de la pesca artesanal, luchó junto a Bloom para conseguir la prohibición de la pesca de arrastre de fondo y la prohibición de la pesca eléctrica en Europa. Con ocasión del lanzamiento de la guía Michelin 2019, un año antes de conseguir su tercera estrella, recibió el premio de la Gastronomía Sostenible que otorgaba la guía roja por primera vez en su historia.

 

"Embriagador y cautivador, el océano es una verdadera pasión para mí. ¡Es mi vida!"

 

"En cierto modo, me ha forjado y forma parte de mi vida cotidiana. Me gusta conocer hasta las piedras más pequeñas, las diferentes especies de peces, de crustáceos y de corales de mi tierra. También es importante para mí preconizar una pesca racional y estar comprometido con la protección de los océanos y de la fauna marina.
Esto es lo que hace que me sienta vivo...Es aquí donde mi mente puede desconectar. Este azul tan profundo, tan relajante... Sencillamente, esta naturaleza tan hermosa me hace vivir y me hace feliz.
Fue mi abuelo, André Coutanceau, el que me enseñó todo. Ese hombre, al que quería y admiraba, me trasmitió su pasión por la pesca y por la observación del mar. Cuando volvíamos de pescar, mi abuela, Guiguitte, cocinaba la pesca del día como si fuese una gran chef: pescado, crustáceos y moluscos. De hecho, ¡le doy 3 «macarons»! Esa es la razón por la que quise convertirme en un gran cocinero y en un auténtico pescador.
Y todo gracias a mi historia, a mi entorno y a todo el amor que me dieron. En mi vida cotidiana, el mar y la pesca hacen que respete los recursos, las materias primas que hacen de este lugar mágico un tesoro inapreciable.
Me encanta salir pronto por la mañana y explorar los fondos marinos, pescar según las normas y extraer lo justo para saborear y compartir estas delicias marinas. Para mí, es un depósito expresivo increíble en el que me lleno a diario para así poder dar lo mejor de mí a través de la cocina. Por mi parte, me gusta transmitir esta cultura a mi equipo y, sobre todo, a nuestros comensales, ya que son ellos los que me permiten el lujo de poder practicar mis dos pasiones : la cocina y la pesca."

513/Le-chef/IMG_3483-COlivier-Roux-Coutanceau.jpg
513/Le-chef/IMG_1929.jpg
513/Le-chef/Reportage_C_Coutanceau-4.jpg
513/Le-chef/IMG_3280_COlivier_Roux__Coutanceau_-_copie.jpg